Desarrollamos y construimos naves industriales en Argentina, adaptadas a cada operación: depósitos, plantas, centros logísticos o espacios productivos. Nos encargamos del diseño, la ingeniería y la ejecución para entregar estructuras listas para operar.
Contanos sobre tu proyecto y nos vamos a poner en contacto con vos con información sobre cómo avanzar.
Te orientamos sobre dimensiones, estructura y sistema constructivo según tu actividad y ubicación en Argentina.
Diseñamos naves industriales según procesos productivos, flujos logísticos y requerimientos específicos de cada actividad.
Aprovechamos al máximo el espacio disponible, definiendo alturas, luces y circulaciones que facilitan el trabajo diario.
Seleccionamos sistemas y materiales adecuados para lograr naves industriales seguras, durables y racionales en costo.
Unificamos diseño, ingeniería y ejecución para reducir interferencias y asegurar continuidad en todas las etapas.
Las estructuras se proyectan y ejecutan conforme a reglamentaciones argentinas, garantizando seguridad y desempeño estructural.
Las naves industriales se conciben con posibilidad de ampliación o cambios futuros según evolución de la empresa.
Analizamos la actividad, el terreno y los requerimientos operativos para establecer dimensiones, alturas, circulaciones y tipología de nave industrial más adecuada.
Realizamos ingeniería estructural, documentación y planificación constructiva. Se determinan fundaciones, sistema estructural, cerramientos y soluciones de piso según uso industrial.
Construimos fundaciones, estructura, envolvente y superficies operativas, coordinando cada fase para asegurar calidad y cumplimiento técnico.
Se completan terminaciones e instalaciones necesarias para el funcionamiento. La nave industrial queda preparada para comenzar la actividad prevista.
Analizamos tu actividad y ubicación para definir dimensiones, estructura y solución constructiva adecuada.
El dimensionamiento de una nave industrial se determina a partir del flujo operativo de la empresa, el tipo de almacenamiento o producción y la circulación de equipos o vehículos internos. Se analizan superficies de trabajo, áreas de carga, pasillos y posibles expansiones futuras. De esta manera, la nave industrial no solo cubre la necesidad actual, sino que permite crecimiento sin afectar la operación.
La altura de una nave industrial depende del uso previsto, el tipo de almacenamiento y el equipamiento que se instalará. Los depósitos logísticos suelen requerir mayores alturas para estanterías, mientras que las plantas productivas pueden necesitar espacios para maquinaria o puentes grúa. Definir correctamente la altura libre permite optimizar volumen útil y eficiencia operativa dentro de la nave.
El piso de una nave industrial se diseña según las cargas que soportará y el tránsito previsto. Depósitos y centros logísticos requieren pisos preparados para autoelevadores y cargas concentradas, mientras que áreas productivas pueden necesitar resistencia química o mecánica específica. Un piso industrial adecuado garantiza durabilidad, seguridad y continuidad de uso a largo plazo.
Sí, es habitual incorporar oficinas, vestuarios o áreas administrativas dentro de la nave industrial. Estos espacios se diseñan de forma independiente del área productiva, manteniendo circulación y funcionalidad operativa. La integración permite concentrar actividad administrativa y operativa en un mismo edificio industrial, mejorando eficiencia y control del proceso.
Las características del terreno —capacidad portante, nivelación, accesos y servicios disponibles— influyen directamente en el diseño estructural y las fundaciones de la nave industrial. También condicionan implantación, circulaciones exteriores y futuras ampliaciones. Un análisis previo del sitio permite definir la solución constructiva más adecuada y evitar interferencias durante la obra.
Sí, muchas naves industriales se proyectan con criterios de expansión, como modulación estructural o previsión de ampliaciones laterales o longitudinales. Esto permite aumentar superficie sin interrumpir la actividad existente. Diseñar la nave con visión de crecimiento facilita la evolución de la empresa dentro del mismo predio industrial.
Según la actividad, una nave industrial puede integrar instalaciones eléctricas industriales, iluminación técnica, ventilación, sistemas contra incendio o servicios para áreas internas. Estas instalaciones se planifican junto con la estructura y la distribución del espacio para asegurar funcionamiento eficiente y adaptación al proceso productivo o logístico.
El diseño de una nave industrial se ajusta a la operación específica de cada empresa, considerando flujos de materiales, equipamiento, personal y almacenamiento. Se definen áreas productivas, circulaciones, accesos y alturas según el proceso. Esta adaptación permite que la nave funcione como una herramienta operativa y no solo como un espacio cubierto.